Ordena y preserva los recursos pesqueros buscando conciliar la sustentabilidad biológica de las poblaciones que constituyen recursos pesqueros, la actividad económica relacionada con el uso de éstos, y el soporte de la consecuente ocupación laboral genuina y estable. De este modo los ejes rectores del proceso iniciado son: la sustentabilidad, rentabilidad y productividad de la pesquería.
Se procura mantener a los distintos recursos pesqueros marinos en su máximo rendimiento sustentable e impulsar en conjunto con las administraciones provinciales el desarrollo de la actividad de acuicultura y la regulación de la pesca continental fluvial. El criterio de manejo pesquero adoptado se basa en el enfoque sistémico. Esto implica no sólo el estudio individual de las poblaciones explotadas, sino también su interacción con el ambiente físico y con las diversas comunidades biológicas marinas y dulce-acuícolas. El enfoque adoptado incorpora, como criterio innovador, a la dimensión humana como constituyente integral del ecosistema.
A fin de implementar este enfoque, la Argentina ha comprometido sus esfuerzos en la creación y modernización de la estructura institucional, en la capacitación de sus recursos humanos y en la optimización de la utilización de los sistemas de vigilancia y control de la pesca.